Cada vez son más las parejas que deciden abrir la relación para tener sexo o encuentros con otras personas. Es lícito y es otra manera más de disfrutar de la vida y del placer, porque las monógamas o convencionales no son para todo el mundo.
Si quieres saber más sobre la relación abierta o si te cuestionas dar el paso, en la siguiente guía te contamos todo lo que necesitas saber.
¿Qué es una relación abierta?
Una relación abierta o no monógama es aquella en la que los miembros de la pareja no creen en una monógama o convencional. Como consecuencia, deciden probar para tener sexo y probar nuevas experiencias y posturas sexuales con terceras personas.
Esta decisión puede tomarse al empezar el noviazgo o bien en cualquier momento, sólo si los dos integrantes están de acuerdo. Es una dinámica que funciona en muchos matrimonios y que cada vez más se animan a probar, por mucho que a nivel social la monogamia se encuentre más aceptada.
Tipos de relaciones abiertas
Hay varios tipos de relación abierta, entre los que destacamos los siguientes:
- Abierta (solo sexo): dentro de la relación abierta, es uno de los tipos más frecuentes. Normalmente, se abre para acostarse con otras personas y salir un poco de la monotonía. Suele estar basada solo en el acto sexual y no se suele repetir, aunque depende de las reglas fijadas por la pareja.
- Abierta en lo emocional: en el ala opuesta de lo anterior, está este otro tipo donde se tiene algo afectivo con terceros, pero no hay besos ni tampoco penetración.
- Platónica: como imaginas por su nombre, se permite coquetear con otras personas de forma virtual o en vivo, pero sin acostarse. Solo hay coqueteo, nada de juegos sexuales.
- Poliamor: en el poliamor se tienen citas de carácter afectivo y sexual con varias personas a la vez, como si tuvieras más de un novio o novia.
- Swingers o intercambio de parejas: una pareja swinger es la que acuerda intercambiarse con otras para tener sexo. Según las normas que se hayan fijado, pueden participar los dos o bien uno, o solamente mirar.
- Monogamish: es semi-abierta. Normalmente, se permiten encuentros muy esporádicos con terceros, como por ejemplo un par de veces al año. No es algo frecuente.
A la hora de establecer una relación liberal y salir de la monogamia, es importante fijar el tipo para evitar problemas o malentendidos, porque los celos son muy frecuentes en estas situaciones.
El tipo más habitual es el primero, donde solo se tienen relaciones sexuales. También en el caso de swingers o intercambio de parejas. De hecho, cada vez hay más parejas swinger en España.
¿Es lo mismo que el poliamor?
No. No es lo mismo que el poliamor como tal. Normalmente, en la no monógama una de las normas es no repetir para que no haya vínculos afectivos. Esto es algo que sí sucede en el poliamor, porque se pueden tener varios novios o novias, varios amores.
¿Cómo tener una relación abierta?
Para tener un matrimonio abierto, los miembros deben saber lo que implica este concepto, estar de acuerdo y fijar una serie de reglas. Sigue los pasos que te mencionamos a continuación.
¿Cómo decirle a mi pareja que quiero abrir la relación?
Hay personas que se cuestionan esto, que se preguntan “porque mi novio me quiere compartir” y no lo entienden. Pero lo cierto es que no todo el mundo es capaz de tener una relación convencional, con solo una persona. Aunque es lo frecuente y lo que algunos entienden como “normal”, no es lo único, sino que hay opciones para todos, porque cada uno es diferente.
Si tienes claro qué quieres una relación de este tipo, es importante que lo digas lo antes posible, para que pueda tomar una decisión. Es fundamental que los dos estén de acuerdo con tener un matrimonio abierto, porque si uno no quiere no va a funcionar.
La comunicación y la confianza son dos elementos clave para que funcione. Asimismo, si se quiere que funcione hay que ponerle voluntad, ganas y esforzarse, para evitar que surjan los celos y los malentendidos.
Reglas frecuentes de las relaciones abiertas
Normalmente, en una relación abierta, se establecen una serie de reglas o de límites. Algunas de las reglas más comunes son las siguientes:
- Usar siempre métodos anticonceptivos cuando se tenga sexo con otras personas. También en el caso de que sea oral.
- No acostarse con amigos o conocidos de antes (a no ser que los dos estén de acuerdo).
- Tras acostarse con una persona, no repetir (es una regla frecuente para evitar un vínculo, pero cada cual puede fijar sus propias reglas).
- Evitar desarrollar ciertos lazos afectivos con terceros (normalmente, se tiene sexo solo una vez y no se repite precisamente para evitar que esto suceda).
- No tener celos.
- Revisar las normas cada 6 meses y cambiar alguna en el caso de no estar de acuerdo.
Estas son algunas de las reglas o normas más comunes de un matrimonio abierto. Es importante que cada uno fije sus normas, porque cada persona es un mundo y lo que puede funcionar para unos no tiene porqué hacerlo para otros.
¿Qué tener en cuenta al abrir una relación?
Uno de los aspectos más importantes, tiene que ver con los celos. No basta con que exista una buena comunicación, sino que hay que hablar de lo que implica el cambio de monógama a liberal y establecer unas reglas o límites.
Lo ideal, es poner sobre la mesa distintas cuestiones, como por ejemplo: la frecuencia en la que se puede ver a terceros, si se puede o no repetir, si se cuenta en detalles lo que ha pasado o no se cuenta nada, etc. Lo ideal es hacerlo de tal forma que nadie sufra. Al fin y al cabo se trata de disfrutar y de pasarlo bien, no de sufrir.
No todo el mundo está preparado para dar este cambio en su matrimonio o noviazgo. Hay quien siente celos y que acepta solo para no perder a la otra persona. Incluso hay quienes proponen hacerlo pero al ver que su pareja está con otras personas decide que quiere volver a cerrarla, lo que puede causar también un conflicto.
¿Qué tipo de parejas suelen abrir la relación y por qué?
¿Existe un prototipo como tal? En realidad, hoy en día es un poco “tabú”. Pero lo cierto es que a lo largo de los años hay parejas libres que tienen relaciones liberales y su entorno lo desconoce. Lo tapan para no ser juzgadas o porque no se sienten preparadas o con ganas de dar explicaciones.
Se dice que quienes optan por una relación abierta suelen ser más aventureras. Son personas con ganas de explorar nuevos mundos. No obstante, hay de todo, porque también pueden optar por abrir la pareja quienes ya no están tan enamorados o que están cansados de la monotonía. Incluso para evitar un divorcio si hay niños por medio. Cada uno tiene sus razones y es lícito. Lo que está claro es que “la privatización del deseo no tiene por qué estar relacionada con el amor”.
¿Son mejores o peores las relaciones abiertas?
Realmente, no tienen que considerarse superiores o inferiores a cualquier otro tipo. Lo cierto, es que puede ser mejor o peor según la persona, dependiendo de sus deseos o de lo que se busque.
La clave está en conocerse a uno mismo y en saber bien lo que se quiere y lo que se desea. Es fundamental ser honesto. Si se hacen las cosas bien, pueden funcionar y si funciona puede ser bonito y gratificante.
7 consejos para que una relación abierta funcione
Una relación liberal puede funcionar como cualquier otro tipo. No obstante, al principio es normal tener muchas dudas o incluso miedos, sobre todo por si sale mal o si se termina rompiendo. Pero si es lo que quieren, es importante apostar por ello, para ser feliz y estar a gusto.
- La comunicación entre la pareja es fundamental, es importante contar todo y que no haya secretos. Para que funcione, se debe tener confianza la una en la otra y ser transparentes.
- Respetar las reglas. Siempre se establecen una serie de reglas y de límites que los miembros deben cumplir, para que todo vaya bien. Si uno no está de acuerdo, es importante negociarlo previamente para evitar problemas.
- El respeto, fundamental. Para que una relación liberal funcione, las partes deben respetarse. En este punto, es igual que en las monógamas, con sus límites y sus reglas. Debe haber siempre respeto y confianza.
- Los encuentros puntuales, mejor que frecuentes. Aunque cada uno fija sus propias normas, es aconsejable que se opte por quedar de forma puntual con terceros, para que puedan descansar un poco de la experiencia y tengan tiempo para ellos mismos. Debe ser un complemento, no el todo.
- No repetir con las mismas personas. Si ya has tenido sexo con una persona, lo aconsejable es no repetir. Es una de las reglas más frecuentes. Se hace así para evitar llegar a sentir algo o que la otra persona sienta celos.
- Distinguir entre el sexo y el amor. Los dos deben tener claro que son cosas diferentes. En este tipo de encuentros o intercambios de pareja no hay vínculos emocionales, todo se limita al placer, a disfrutar.
- Para que funcione, hay que hacer lo que se desea, no solo para complacer a la pareja. Hay personas que aceptan solo porque la otra parte se lo pide, pero en realidad no quieren. De ser así, es un completo error, dado que así no va a funcionar. Ambos deben querer y estar de acuerdo.
Estas son algunas de las reglas enfocadas a relaciones abiertas para principiantes, porque se pueden ir madurando y moldeando a medida que pasan los años, adaptándose completamente a cada uno. Si se hace bien seguro que puede funcionar.
Por último, recuerda, “no es lo mismo desear una pareja abierta que aceptarla”
Hay personas que fantasean con la idea de dar el paso para acostarse con otros. Sin embargo, terminan teniendo celos al ver a su novio/a, marido o mujer con terceros, lo que le lleva a querer cerrarla de nuevo. Hay que tener en cuenta esto.
Se necesita mucha madurez y mucha estabilidad para tener una relación abierta, porque no es para todo el mundo. Es importante hacerlo solo si se desea y si se está preparado, teniendo en cuenta las consecuencias.
¿Qué opinas de las relaciones abiertas? ¿Te atrae la idea? En las webs de webs swingers como Wyylde encontrarás gente interesada en abrir su pareja y de la que puede aprender mucho o pasarlo muy bien.