Hay parejas que fantasean con la idea de probar juegos BDSM. Si te atrae la idea, en la siguiente guía recopilamos las mejores prácticas BDSM que puedes probar. Ataduras, azotes, pinzas, mordazas… Hay muchísimos juguetes con los que puedes experimentar para disfrutar más en la intimidad con otra persona.
Los 10 mejores juegos BDSM para practicar en pareja
Con el paso de los años es normal caer en la monotonía y querer experimentar cosas nuevas. Hay novios o matrimonios que no sacan el tema porque tienen miedo a la reacción de la otra persona, pero es importante lanzarse a la piscina. Piensa que el no ya lo tienes.
No obstante, antes de nada, debes saber qué es BDSM y que el consentimiento es fundamental a la hora de practicarlo. Los dos miembros deben estar de acuerdo con todo y poner los límites antes de empezar, así como una palabra de seguridad para parar.
Con todo esto claro, ahora sí, ¡veamos cuáles son los juegos BDSM más populares para hombres y mujeres!
1- Juego de roles sexual
Para calentar motores, te proponemos empezar con uno de los juegos sexuales en pareja más divertidos. Consiste en un juego de roles sexual con sumiso y dominante.
El sumiso es quien asume el papel de esclavo, mientras que el dominante es quien da las órdenes. Por ejemplo, algunos de los que más gustan son los roles fontanero-cliente, butanero-cliente, policía-preso, etc. Puedes empezar por elegir la temática que más te apetezca y dar rienda suelta a tu imaginación.
Es una forma light y divertida de adentrarse en el BDSM. Además, se puede ir incrementando el nivel a medida que se juega y viendo también cómo responde el otro. Por ejemplo, si el preso se revela el policía puede castigarlo. Tú decides cómo será ese castigo y los juguetes que te apetece incorporar.
2- Azotes
Otro de los juegos de BDSM que puedes probar, lo podríamos englobar en el sadomasoquismo. Consiste en dar y recibir azotes. Una persona disfruta dando azotes y la otra disfruta al recibirlos.
Es uno de los grandes clichés dentro del BDSM, pero funciona. De hecho, muchas parejas lo hacen a la hora de tener sexo y no consideran que sea una práctica sadomasoquista, sin embargo, sí lo es. Claro está, depende de la intensidad. Lo ideal es equilibrarlo según los deseos de cada uno. Puedes empezar de menos a más hasta ver donde está el límite.
3- Fustas y látigos
Los azotes o cachetes pueden convertirse en una práctica más SM o de tortura con la incorporación de las fustas y látigos. Estos juguetes sexuales son populares en el mundo BDSM y se pueden utilizar con distintas intensidades para avivar el encuentro sexual. Puede ser muy placentero para quien disfruta generando dolor y para quien disfruta recibiendo dolor.
4- Mordazas
Otra de las prácticas BDSM que puedes probar es la de la mordaza. Ya sabes, poner algo en la boca para que la otra persona no pueda hablar. Puede ser un pañuelo o incluso un artilugio BDSM más elaborado. Por ejemplo, las mordazas de bola son muy populares.
Al ponerle una mordaza a tu pareja no podrá hablar y es posible que grite, lo cual puede ser muy excitante para la relación.
5- Cera caliente
Hay algunos juegos sadomasoquistas que incorporan algún componente de dolor, que puede ser más ligero o más intenso según el tipo de juego. El juego de la vela caliente es un ejemplo.
Para probarlo, simplemente necesitas tener velas a mano y encenderlas. Una vez la vela está encendida y tiene cera derretida, se vuelca sobre el cuerpo de la otra persona. No solo es sexy y erótico, sino que a la otra persona le puede provocar una sensación de placer y dolor al mismo tiempo. El otro miembro puede incluso soplar a medida que le echa la cera, que verá resbalando por su cuerpo, lo que también le puede resultar erótico.
Hay opciones más light como alternativa a las velas de cera caliente, como puede ser verter chocolate caliente y luego comerlo. Tampoco es un mal plan. Incluso hay quienes prefieren los contrastes y eligen un choque de emociones entre frío y color. Por ejemplo, la cera ardiendo de las velas junto con hielos. Es una de las prácticas BDSM más apetecibles para principiantes, para disfrutar más del sexo.
6-Ataduras y bondage
Otra de las prácticas BDSM que más curiosidad despierta y que más apetece probar, es el de las ataduras, conocido también como bondage.
Es un juego en el que el sumiso disfruta de su incapacidad de actuación, de no poder hacer nada ni de desatarse, mientras que el amo disfruta del placer de la dominación. A partir de ahí se puede experimentar de muchas maneras diferentes, subiendo la intensidad a medida que el juego avanza.
En el bondage descubrirás distintos nudos. Algunos para principiantes y otros para quienes ya llevan un tiempo experimentando con nudos sencillos y quieren subir el tono. No dudes en probarlos todos para que cada juego sea un poco diferente. También puedes utilizar unas esposas y atarlas al cabecero de la cama, es uno de los juguetes más populares.
7- Pinzas
Otro de los clásicos BDSM consiste en utilizar pinzas para experimentar dolor, por lo que es considerado como un juego SM. Por ejemplo, ponerlas en los pezones. No solo puede resultar una imagen atractiva y erótica para el otro miembro de la pareja, sino que ese dolor puede resultar placentero.
8- Juegos sexuales fetichistas
En el BDSM tampoco faltan los experimentos fetichistas. Por ejemplo, el uso de ciertas prendas de cuero puede excitar a la otra persona. Venden ropa increíblemente original y erótica para quienes tienen este tipo de fetiche. Además de otros juguetes como plumas o antifaces, entre otros.
9- Juego de las cosquillas con plumas
En el ecosistema BDSM encontrarás unas plumas súper suaves para jugar a este juego que consiste en pasar la pluma por esas zonas más sensibles en las que se tiene cosquillas, como pueden ser los pies. Si la otra persona está atada puede ser muy erótico y también divertido. Las risas estarán aseguradas y quien sabe si el placer.
10- Vendar los ojos
Otro de los juegos que se puede probar consiste en vendar los ojos a la otra persona y empezar a jugar de la forma en la que se te ocurra. Por ejemplo, puedes proponer hacer retos donde puede pasar de todo.
¿Te imaginas comer a ciegas? Puedes ponerle distintas pruebas de comida a ciegas con los ojos vendados, con ingredientes afrodisíacos o divertidos como nata, fresas y chocolate, donde todo puede pasar.
¿Cómo iniciarse en los juegos BDSM?
Para iniciarse en el BDSM y que todo salga bien, es importante que tengas esto claro:
- Deja los prejuicios a un lado.
- El consentimiento debe ser pleno por parte de ambos.
- Siempre debe haber una palabra clave o de seguridad para parar el juego.
- La confianza debe ser plena entre los participantes, para que funcione.
- Preferiblemente, empieza con prácticas para principiantes.
- Lo más importante es la seguridad.
¿Qué saber antes de empezar con los juegos BDSM?
Antes de nada, debes saber que no son para todo el mundo ni para todos los tipos de relaciones o matrimonios que hay. También debes tener claro que no todos los juegos son iguales, dado que los hay de principiantes y más light para empezar. No todo es utilizar látigos o mordazas.
Una forma en la que puedes empezar a experimentar y tomar contacto con esta práctica, es mediante un kit BDSM. Suele ser un kit muy sencillo con cuatro cosas básicas para empezar, como una pluma, un antifaz y a veces unos dados o cartas con retos para hacer en pareja. Es una forma de calentar motores y ver si te atrae y si quieres seguir subiendo la intensidad. Puede llegar a dar mucho placer.
Las prácticas de Cuckold y Cuckquean son un tipo de BDSM?
De alguna manera, sí. En este tipo de prácticas como el cuckolding uno de los miembros siente excitación al ver cómo su pareja se acuesta con otra persona. De alguna forma, podría ser un tipo de sumisión o de voyerismo.
Quiero entrar en el mundo BDSM. ¿Cómo puedo conocer a gente que le guste
Una forma de hacerlo es utilizando una red social como Wyylde. A través de la red social puedes conocer a parejas liberales y abiertas con la que intercambiar opiniones o probar cosas nuevas en una sesión BDSM.
Si quieres experimentar con juegos BDSM, esperamos que esta guía te haya sido de gran ayuda. Ahora solo queda que te dejes llevar y que experimentes a ver si es para ti. No siempre es fácil salir de la zona de confort, pero no tienes porqué renunciar a todas estas fantasías y al placer. ¿Y si te animas a probar?