Cuando una pareja lleva muchos años juntos, es totalmente normal que el deseo sexual caiga por temporadas. Habrá algunas veces en las que le pase a él y otras en las que le pasará a ella, por eso es importante buscar la manera de recuperar el deseo sexual.
Por este motivo, surgen ciertas fantasías o fetichismos. El cuckold en España es un concepto que no dejarás de oír a partir de ahora, porque sin duda ha venido para quedarse. En la siguiente guía te lo contamos todo sobre el cuckolding y cómo empezar a practicarlo.
Qué es el cuckolding
En las parejas monógamas o liberales se pueden desarrollar comportamientos sexuales para salir de la monotonía, como el cuckolding. Es un término que se refiere a la excitación que siente un hombre cuando su novia o mujer tiene relaciones con otra persona.
Cuckolding proviene de cuckold, cuya definición exacta es la de “marido de una mujer infiel”. Es un término que se emplea hoy en día para definir a los hombres que aceptan que su esposa tenga sexo con otro hombre, porque le exita. No solo está de acuerdo, sino que puede mirar. Es decir, disfruta de las vistas (similar a un voyeur).
Aunque hay quienes se refieren a los cuckolds como “cornudos”, en este caso serían unos cuernos consentidos. En el caso de ser al revés (mujer a la que le excita que su marido se acueste con otras mujeres), sería cuckquean.
¿De dónde proviene el término ‘cuckold’? Origen
Es una palabra de procedencia anglosajona. Proviene del pájaro cuco (cuckoo en inglés), donde las hembras tienen la costumbre de dejar los huevos en el nido de otros para que se los cuiden, sin que el mancho sospeche nada. De ahí a que se haya adoptado el término de cuckold como marido que acepta a una esposa infiel.
Este término no es reciente, sino que cuckold fue nombrado en la literatura del siglo XIII. Por aquel entonces varios autores lo usaron para definir a un hombre que todo el pueblo sabía que era un cornudo.
Sin embargo, hoy en día cuckold se utiliza para referirse a ese fetiche en el que los hombres disfrutan viendo a su esposa tener sexo con otro. Desde el punto de vista del fetichismo se relaciona con una posible práctica BDSM.
¿Cómo es exactamente un hombre ‘cuckold’?
Cada persona es un mundo y pueden serlo hombres completamente diferentes. El perfil medio es un varón de unos 40-50 años con relación estable desde hace tiempo y que necesita buscar nuevos estímulos para avivar la llama. Eso sí, tienen claro que debe estar únicamente basado en el sexo. No puede haber sentimientos.
¿Qué es el alpha cuckold?
Es importante saber que hay otro término llamado ‘alpha cuckold’ que podríamos traducir como ‘cornudo alfa’. La diferencia es que aquí el marido le impone a su mujer con quien se tiene que acostar para su propio placer. Es menos habitual y puede aproximarse a ciertos roles de sumisión del BDSM.
Características del cuckolding
A la hora de definir las cosas, es importante no confundir los conceptos. El cuckolding tiene estas características:
- La pareja es estable y tiene ganas de experimentar o probar cosas nuevas.
- El conesntimiento es pleno por ambas partes.
- Es válido para todos; heterosexuales, bisexuales u homosexuales, entre otros.
- Un miembro participa y el otro mira, disfrutando de las vistas (pudiendo estar o no presente).
¿Forma parte del BDSM?
En parte sí, dado que es un fetiche sexual en el que una persona involucra a su novia o mujer y a una tercera persona. No es un trío, ojo, dado que uno de los miembros no participa físicamente en el acto sexual, pero sí lo observa.
De alguna forma, el cuckold es un comportamiento sumiso del BDSM. El hombre llega a un acuerdo con su esposa para que tenga relaciones sexuales con otras personas mientras él mira. Posiblemente porque le excita mirar, porque le pone la idea de ver a su esposa acostándose con otro.
También puede ser un acto dominante dentro del BDSM. Puede que el hombre le proponga a su mujer tener sexo con un desconocido para luego castigarla (todo depende de lo que acuerden según los roles de sumisión y dominación).
Incluso podría ser considerado un acto masoquista si el hombre interpreta ese acto sexual como una humillación hacia él. Sin embargo, sigue queriendo ver a su novia como disfruta teniendo relaciones con otro porque lo disfruta.
Por último, el cuckold puede considerarse voyerista. El voyeur es el que obtiene placer viendo a otras personas practicar sexo, sean o no conscientes. Es otro fetiche que tienen algunas personas y, de alguna forma, también se puede disfrutar mediante el cuckold.
¿Qué diferencias hay entre cuckolding y swinger?
El cuckolding no es lo mismo que ser swinger. Los swingers realizan un intercambio de pareja total entre ellos, mientras que en el primero solo uno de los miembros consume el acto sexual y la otra persona mira. Precisamente la diferencia está en que se mantiene ajeno. No participa en el propio acto sexual.
Puede ocurrir que un matrimonio empiece experimentando la fantasía de cuckold y que con el paso del tiempo termine convirtiéndose en swinger. En ese caso, ambos deberían estar de acuerdo. El consenso entre ambas partes es fundamental siempre. Pero si es unilateral será cuckold.
¿Es considerado infidelidad?
Depende de para quién. Si partimos de que es un acto consensuado, realmente no existe infidelidad alguna. La infidelidad sería poner los cuernos en una relación monógama sin el consentimiento del otro miembro, pero si hay consentimiento no se considera una infidelidad.
Lo importante es hablarlo siempre e ir de cara, porque es así como funciona. Es un fetiche y puede ser incluso bueno y marcar un antes y un después.
Ventajas e inconvenientes del cuckolding
Hay personas que deciden practicar el cuckolding para disfrutar de todos sus beneficios. Sin embargo, como ocurre con cualquier práctica erótica, ser un cornudo consentido tiene sus pros y sus contras.
El lado positivo es que puede avivar la llama de la relación y que la pareja disfrute más en la intimidad tras el cucklod. Sin embargo, hay quienes afirman que si juegas con fuego te puedes terminar quemando. Podría ocurrir que la mujer disfrute más del sexo con la otra persona que con su propia pareja o que incluso empiece a sentir algo por la otra persona.
Si todo va bien, puede ser muy positivo e incluso mejorar el sexo entre ambos. Pero hay que tener en cuenta que pueden surgir sentimientos.
Cómo iniciarse en el cuckolding paso a paso
Para iniciarse es importante que uno de los dos tenga la iniciativa y se lo proponga al otro. Normalmente, en el cuckold es el hombre el que se lo propone a su mujer, porque lo desea y está convencido de que va a disfrutarlo.
- Proponle la idea a tu pareja.
- Si se niega, olvídalo o vuelve a proponerlo más adelante.
- Si crees que le puede gustar, puedes proponerle probar una vez a ver qué pasa.
- Los dos debéis estar 100% de acuerdo y fijar los límites.
- Encuentra una persona con la que probar y a ver qué sucede.
- Tras el sexo, dependiendo de cómo haya ido la experiencia se puede no repetir o seguir a tope con este nuevo modo de vida.
¿Dónde conocer a nuevas personas para probar el cuckold?
Una de las dudas que tienen muchas personas a la hora de experimentar nuevos placeres, es acerca de cómo pueden conocer a esas terceras personas. Una forma de hacerlo es mediante una red social como Wyylde, donde puedes conocer a otra pareja cuckolding e interactuar con ella.
Otra opción consiste en acudir a un club swingers o liberal. Normalmente, en estos clubes cada uno fija sus propias normas y límites, por lo que puede haber un poco de todo. Puede haber parejas swingers que se intercambian con otras o también casos donde solo uno de los miembros de la relación tiene sexo con terceras personas, como serían los cuckold y cuckquean.
Alternativas al cuckold. ¿De qué otras formas se puede salir de la monotonía en un matrimonio?
Con el paso del tiempo, las relaciones se pueden volver aburridas o monótonas y puede que uno de los miembros de la pareja sienta la necesidad de experimentar y de probar cosas nuevas. Aunque el cuckold puede ser interesante, no convence a todo el mundo y por esa razón hay otras alternativas.
Por ejemplo, puedes experimentar con nuevas posturas sexuales o incluso con el sexo sensorial. Al fin y al cabo, cada uno tiene su historia y lo que puede funcionar a una no tiene por qué funcionarle a otra.
Lo que está claro, es que si quieres tener una relación cuckold ahora ya sabes por dónde empezar. Esperamos que esta guía haya aclarado todas tus dudas.